Retomando el tema central de la entrada anterior, expondré brevemente conceptos importantes para entender éstos trastornos y algunos modos de intervención, todo ello gracias a la información que aportaron nuestros compañeros sobre el tema.Dentro de los trastornos alimenticios encontramos junto a la anorexia, ya mencionada, la bulimia y la obesidad. Éstos trastornos se dan hoy en la sociedad y deben ser objetos de la intervención educativa. En este caso nos centraremos sobre todo en una de las etapas claves de desarrollo de éstas, la adolescencia, la cual podríamos considerar como "peligrosa" en multitud de casos, en referencia a ciertas edades propensas a la confusión y la baja autoestima, que potencian este tipo de trastornos, y a la vez tan importante para el desarrollo de la persona.
Hoy día en nuestra sociedad, la anorexia nerviosa (enfermedad psiquiátrica dentro de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), que ocasiona manifestaciones médicas. Es la pérdida significativa de peso debido a una alteración grave de los hábitos y/o comportamientos en la alimentación) y la bulimia (sucesos incontrolados de comer en excesos seguidos de vómitos autoprovocados, exceso de ejercicio físico, ayuno, etcétera) se encuentran a la orden del día, e incluso ha pasado de ser una enfermedad llevada en secreto, a convertirse, en cierto modo, y sobre todo entre adolescentes, en una forma de vida, existiendo incluso foros o páginas en internet en las que estas personas comparten sus experiencias , hasta un código de lenguaje y formas privadas de identificación, denominándose a ellas mismas (y escribo ellas ya que en mayoría son chicas adolescentes las que padecen éste tipo de enfermedad) “Ana” en el caso de las anoréxicas nerviosas y “Mía” en el caso de las bulímicas.
Es totalmente vertiginosa la peligrosidad de éste asunto, no debemos olvidar que la anorexia nerviosa y la bulimia son trastornos alimentarios que tienen manifestaciones médicas y producen múltiples enfermedades tanto físicas como psíquicas, por lo que se advierte la necesidad de intervenir con estas personas y señalamos en concreto la etapa de la adolescencia y la infancia como etapas claves para una intervención educativa.
Según nuestros compañeros la intervención psicosocial educativa podría realizarse desde diferentes elementos y basándose en diferentes puntos:
- Desde los centros educativos; sería conveniente tratar este tema con el objetivo fundamental de la prevención, fomentando las habilidades sociales y otros valores principales que superaran, en éste caso al valor de la belleza o al de la imagen personal, quitando así importancia a ésta y mejorando la autoestima de los alumnos mediante talleres de habilidades sociales, de autoestima, o de sensibilización. Para ello considero muy útiles los recursos gráficos, como el cortometraje de “Contracuerpo” , anteriormente comentado, eso sí, teniendo en cuenta la etapa de la adolescencia en la que se encuentre y adaptando los materiales a cada una de las edades.
En éste contexto, nuestros compañeros también señalan la utilidad de charlas de personajes relevantes de mundo de las Ciencias, Arte, Literatura etc. - La familia, en este caso , juega un papel crucial en la detección a tiempo de este problema y la educación igualitaria con el objetivo de prevenir este tipo de trastornos.
Desde la moda y los medios de comunicación, debería producirse un cambio radical en cuanto a los valores que promueven. Deberían fomentar un concepto de belleza centrado en la diversidad, en la personalidad, en la autoestima, en la salud, y en definitiva tratar el tema con algún tipo de ética, valorando todo tipo de cuerpos, todo tipo de edades y dándole el valor a la persona y a la vida en definitiva.- Por otro lado, el gobierno debe llevar a cabo campañas de prevención y sensibilización, en las que se muestren los aspectos negativos de estos trastornos y los factores positivos de una vida sana por encima de todo. Es necesario concienciar a toda la población sobre la gravedad de estos trastornos (el 10% de las anoréxicas nerviosas, mueren) y de que es necesario su tratamiento desde las familias , desde los medios de comunicación, la moda y los centros educativos.
Añadir, que en el caso de intervención sobre éstas enfermedades, es necesario, que junto al tratamiento médico y psicológico, es necesaria la intervención educativa, que actúe paralelamente a éstas, basándose ésta en talleres de autoestima, de educación para la salud, de habilidades sociales y de actividades en grupo, desde mi punto de vista, debido a este fenómeno que comentábamos antes sobre grupos en los que se observa la anorexia o la bulimia como forma de vida, convirtiéndose así en un grupo social, opino que las actividades extra-escolares, de ocio o culturales, se llevaran a cabo con grupos en los que primara la diversidad, incluyendo los adolescentes , aparentemente sin conflictos vitales serios.
Es decir, que desde mi punto de vista, juntar a las anoréxicas con las anoréxicas y a las bulímicas con las bulímicas, puede ser contraproductivo llevando a que éstas personas se respalden unas a otras, al contrario que si comparten experiencias con adolescentes que no tengan esta enfermedad, como muestra de otro tipo de vida, feliz.
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